MUERTO EN VIDA
Fecha
de Publicación: 2/4/2005
EL POZO DE LOS DESEOS REPRIMIDOS
POR ÁLVARO CUEVA
MUERTO EN VIDA
Cuando un programa de televisión está muerto, está muerto, frío, no hay nada qué hacer, y desde hace mucho que “Puro loco” está muerto sólo que nadie se ha atrevido a decírselo a sus creadores.
De lo contrario esta emisión de comedia no estaría dando lástimas los jueves por la noche en Azteca 7.
A lo mejor usted no se ha enterado pero desde hace unas cuatro o cinco semanas que “Puro loco” sufrió unos penosos cambios estructurales que no son otra cosa más que patadas de ahogado.
Antes “Puro loco” era un derivado de aquel fantástico primer “Puro loco” que TV Azteca presentó cuando tuvo problemas con Héctor Suárez.
Como usted recordará, don Héctor, como productor independiente, generaba una revista de humor titulada “La cosa” que hasta se llegó a grabar en los Estudios Universal y de donde salieron muchos buenos personajes.
Algo pasó por ahí que el señor Suárez terminó su relación con la televisora del Ajusco, pero su cuadro de actores no, y ellos fueron los que iniciaron “Puro loco”.
Con el paso de los años, “Puro loco” se consolidó, amasó una pequeña fortuna en presentaciones personales y se convirtió en uno de los títulos más emblemáticos de TV Azteca.
Pero, igual, algo misterioso comenzó a suceder a nivel interno que, salvo Juan Carlos Méndez, Amaranta Ruiz y uno que otro integrante, todos terminaron en la calle.
Algunos tuvieron suerte, se pudieron colar a Televisa o cambiaron de género dentro de la misma TV Azteca. Otros, de plano, no se han podido recuperar jamás.
¿Me creería si le dijera que a principios de enero me tocó ver a Fernando Vesga (chavo talentoso que fuera la mancuerna oficial de Juan Carlos Méndez en muchos de sus sketches) chambeando de Rey Mago en el puesto de un centro comercial? ¡Caray! ¡Qué injusto!
El caso es que lo que usted y yo alcanzamos a ver de “Puro loco” el año pasado ya eran como las migajas de aquel proyecto. Lo increíble es que, a pesar de eso, muchos personajes como el cura Melcacho, Lucifer y el doctor Clavículo continuaban funcionando.
Todo esto se lo cuento porque, ¿adivine cómo empezó la temporada 2005 de “Puro loco”? Con la quema de los pocos personajes que le quedaban a esa producción.
Sí, aunque suene demente, en el capítulo uno de este nuevo ciclo, usted y yo vimos a Gina, a Alma María Rico, a los pordioseros y al político del OGT entrando a un horno crematorio para desaparecer para siempre del mapa.
¿No es como para ir a golpearlos? ¡Perdieron su identidad! Juan Carlos Méndez y Amaranta Ruiz cometieron los errores más graves de sus carreras. Es como su Chespirito hubiera asesinado al Chavo del Ocho, como si Gaspar Enaine le hubiera quitado la vida a Capulina.
Es como si en algún momento Eduardo II y Enrique Polivoz hubieran incinerado (¡Y gráficamente!) a sus maravillosas creaciones de “Los Polivoces”. ¡Esas cosas no se hacen!
¿Y sabe qué ha pasado con “Puro loco” desde entonces? Lo lógico, que “Puro loco” ya no es “Puro loco” sino una copia de los programas cómicos de Televisa como “La parodia” y “La casa de la risa”.
Sí, ahora “Puro loco” tiene un concepto temático donde una semana se hacen sátiras de los noticiarios, otra de la telenovelas o de los comerciales y así hasta que se les acabe la inspiración.
Por si esto fuera poco para hablar de plagio, en el nuevo “Puro loco” siempre hay un invitado para, supuestamente, enganchar al auditorio.
Pero no crea usted que se trata de invitados como Miguel Bosé, Eugenia León, Angélica María, Edgar Vivar o Fernando Luján. No. Su invitada de lujo de la otra vez fue Marbella Valencia.
¿Quién es Marbella Valencia? La monita que salía en bikini paseándose por las playas en la sección de turismo de la revista matutina “Cada mañana” y que ahora conduce el programa de concursos “Se van a casar” (que sale los sábados cuando Dios quiere).
¿Usted dejaría de hacer cualquier cosa, saldría temprano del trabajo o faltaría a su escuela para llegar ante el monitor y ver a Marbella Valencia actuando al lado a Juan Carlos Méndez? Yo no.
De “Puro loco 2005” lo único que me he atrevido a ver completo fue su “especial” de noticiarios de hace como un mes y todavía no me repongo de la impresión.
¡Todo estaba mal! ¡Todo! Se supone que Amaranta Ruiz estaba imitando a Ana María Lomelí, pero estaba burlándose de Lolita de la Vega, la producción era miserable, las puestas en escena lucían como de principiantes, no había el más mínimo trabajo de caracterización y vestuario, y los textos eran pésimos entre lo pésimo.
¿Cómo estarían de nefastas las cosas que su mejor chiste fue decir que Andrés Manuel López Obrador estaba engordando de tanto que se comía las letras eses cuando hablaba?
Y si esto se le hace podrido, créame que hubo chistes peores. Yo no sé por qué, pero a esos comediantes profesionales se les ocurrió contar esa burrada de primaria de “Había una vez un pollito que se llamaba resistol. Un día se cayó y se pegó” como la máxima aportación hilarante del planeta.
Mire, así como alguna vez le dije que lo único rescatable de “La diversión desconocida” eran sus personajes como La Jitomata y La Perejila, sigo pensando que Juan Carlos Méndez y Amaranta Ruiz tienen futuro, pero “Puro loco 2005” es una aberración.
En el colmo de la decadencia, en las cortinillas de esta mutación, sus responsables están presentando a varios “preseleccionados” que han ido escogiendo por ahí para integrar otro reparto cuando lo único que se puede hacer con “Puro loco” es acabar con el mal de raíz y rescatar lo poco que sea rescatable.
Cuando un programa de televisión está muerto, está muerto, y “Puro loco” desde hace mucho que perdió la vida. ¿A poco no?
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