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ME PREOCUPAN LOS NOTICIEROS

EL POZO DE LOS DESEOS REPRIMIDOS POR ÁLVARO CUEVA ME PREOCUPAN LOS NOTICIEROS En serio, me preocupan por lo que representan, porque tenemos demasiados en pantalla y porque son muy pocos los que valen la pena. ¿Por qué le estoy contando todo esto? Porque el lunes pasado, a las 21:00, Efekto TV estrenó una nueva versión de su “Efekto TV Noticias”, ahora con Francisco Fortuño, y eso me dejó pensando. ¿Qué está pasando con los noticiarios de televisión? ¿De dónde vienen? ¿Hacia dónde van? Antiguamente se pensaba que los noticieros servían para informar. La verdad es que, más allá de si informaban o no, eran plataformas al servicio del gobierno. Después vino un cambio y, entre que el gobierno se dejó de meter tanto con los contenidos y entre que el negocio de la televisión dejó de estar únicamente en la televisión, las cosas se movieron. Entramos a una etapa donde esta clase de programas empezaron a defender los intereses de sus televisoras. Esto fue muy interesante porque del yugo del gobierno pasamos al yugo de las agendas de grupo y comenzamos a ver cosas insólitas como a un canal de televisión atacando a un periódico o como a un noticiero defendiendo a determinada secretaría con tal de obtener beneficios en otras de sus ramas de negocios. La cosa se puso todavía mejor hace algunos años cuando, por diferentes razones, los noticiarios se pusieron a jugar al rating y a vender reportajes, entrevistas y controles remotos. El caso es que, salvo honrosas excepciones, los noticieros se fueron alejando de su propósito de informar para convertirse en una sucursal de los programas de revista donde lo que no es vendido está diseñado para subir el rating y donde lo que no se dice para defender a un cliente se dice como parte de un acuerdo comercial. Por eso ahora hay tantos noticiarios, a toda hora, en todos los canales. Cada uno es una trinchera corporativa. Cada uno es una ventana de oportunidad para hacer negocios. ¿Dónde quedó la información pura? ¿A dónde se fue el análisis sincero? Aunque todavía quedan espacios en los que se puede confiar, yo creo que a los nuevos medios como la internet. Hay mucho que plantear aquí porque las televisoras están en su genuino derecho de sostenerse y crecer, pero también porque nos estamos quedando con audiencias cada vez menos informadas. Tenemos dos tendencias muy claras: la de los noticieros corporativos y la de los noticieros de autor. Los noticieros corporativos son el resultado de un gran engranaje empresarial como muchos de los espacios de Televisa y TV Azteca. Los noticieros de autor son los que, independientemente del sello que representan, reflejan el estilo particular de su conductor-director como “Noticias MVS con Carmen Aristegui”, “José Cárdenas informa”, “Milenio Noticias con Ciro Gómez Leyva”, “Atando cabos con Denise Maerker” y “Las noticias por Adela”. “Efekto TV Noticias con Francisco Fortuño” no es ni un noticiario corporativo ni un noticiario de autor. No es nada. A menos que se convierta en una cosa o en otra, se va a perder. Su información no es ni valiosa, ni diferente, ni polémica, ni entretenida, ni está vendida, ni nada de nada. Es como un programa perdido entre lo viejo y lo que no viene al caso. Francisco Fortuño no es un líder que opine o que le esté imprimiendo su estilo a la selección de notas, a las entrevistas o a lo que lee. Se tiene que poner las pilas si quiere que todos lo veamos a diario. Y luego los que opinan, como los colaboradores de la sección “Voces en Efekto TV”, tardan muchísimo en concretar una idea y hablan de lo que quieren, no de lo que les ordena Francisco o de lo que quisiera saber el público. Por si esto fuera poco, “Efekto TV Noticias” dura una hora cuando la mayoría de los servicios informativos importantes duran menos. Sus notas son largas, carecen de ritmo y sus entrevistas (como la que el titular de esta emisión le hizo a Javier Lozano) a lo único que conducen es a la construcción de un poder de convocatoria que está muy bien a nivel interno pero que a nosotros, los que estamos afuera, no nos dice nada. Yo hubiera esperado que el nuevo “Efekto TV Noticias” (por donde han pasado personalidades como Rosa María de Castro y Mayte Noriega) hubiera arrancado con una súper exclusiva, marcando agenda, con un Francisco Fortuño corregido y aumentado, agresivo, vendedor. Pero no, arrancó en “light”, como han arrancado decenas de servicios noticiosos que andan por ahí, sin establecer una diferencia, sin servirnos para algo. Me preocupa “Efekto TV Noticias” y, en general, me preocupan los noticieros. Ya no estamos en los tiempos de Tlatelolco 68, pero tampoco en los del asesinato de Paco Stanley. Estamos en un momento en donde, además de la información, tienen que pasar cosas, en donde, más allá de los intereses, todos nos tenemos que mover, y eso nos incluye a usted y a mí como televidentes. ¿A poco no?


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