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“TOP GEAR”, “DEXTER” Y EL ODIO

EL POZO DE LOS DESEOS REPRIMIDOS POR ÁLVARO CUEVA “TOP GEAR”, “DEXTER” Y EL ODIO Sigo tratando de asimilar todo lo que está pasando alrededor de fenómenos como “Top gear”, Laura Bozzo, Niurka, Kalimba y el J.J. Hay algo que los une: el odio. Hay mucho odio a nuestro alrededor, mucho dolor, mucha frustración. Por eso yo creo que viene bastante al caso la recomendación que le voy a hacer para este fin de semana: el estreno de la quinta temporada de “Dexter” por el canal Cityvibe del Moviecity Pack. Si lo tiene, prográmelo desde ahora (domingo 6 de febrero, 19:00 horas) y si no, hable con su operador de cable o de antena directa al hogar para que se lo pongan. Vale mucho la pena. ¿Qué tiene que ver “Dexter” con todo lo que está pasando en términos de realidad y de información? Mucho. Se lo voy a tratar de desmenuzar en puntos. Primero, el protagonista de esta serie es un hombre bueno, como usted o como yo, pero que en su interior lleva un monstruo de rabia y de rencor. ¿Usted no ha sentido últimamente que algo muy oscuro dentro de usted va a brotar en cualquier momento con tantas cosas que estamos padeciendo? Segundo, Dexter, el personaje, es un asesino, pero un asesino bueno porque mata a otros asesinos. ¿Se puede ser un asesino bueno? ¿Se puede ser un delincuente y, al mismo tiempo, ser una estrella? Pregúntenle a los protagonistas de las más importantes entrevistas de radio y televisión de las últimas semanas y se sorprenderá. Lo que pasa en este programa de televisión es más significativo de lo que parece. Y tercero, en esta quinta temporada, el protagonista de esta producción de la casa Showtime (“The Tudors”) es llevado al límite de la furia y de la desesperación. Si una persona común y corriente es capaz de millón y medio de locuras cuando traspasa los límites de la frustración, imagínese a un delincuente, imagínese a un asesino, imagínese a un asesino de asesinos. Estamos ante una de las series más maravillosas que la televisión nos pudo haber regalado para entender, con los ojos de la ficción, las cochinadas que estamos viviendo, lo bajo que hemos caído y todo lo que nos falta por recorrer. Si usted jamás ha visto “Dexter” o se perdió en alguna de sus primera temporadas, no se preocupe. El planteamiento de este quinto paquete de capítulos es muy claro y lo único que usted tiene que saber para meterse en él es que nuestro “héroe” sufre. Y nuestro “héroe” es padre de familia, marido ejemplar, profesionista exitoso, amigo entrañable. Es tan, pero tan bueno, que uno, ni remotamente, se imaginaría que fuera tan malo. Aquí se esconden muchas de las claves del éxito de “Dexter”. Cualquier persona se puede identificar con su protagonista. Cualquiera. ¿Pero cómo es posible que nos identifiquemos con un asesino? ¡Cómo! Y no, no es porque usted o yo haya pensado alguna vez en cometer un delito, es porque todos, finalmente, tenemos un lado bueno y un lado malo, un “Doctor Jekyll” y un “Mister Hyde”. Todos, en el fondo, somos un poco o un mucho como “Dexter”. La ventaja es que él puede hacer lo que nosotros no podemos, lo que no debemos, lo que ni siquiera nos tendría que pasar por la mente. No por nada esta temporada que apenas se va a estrenar en nuestro país fue la serie de televisión más vista en Showtime durante 2010, la que más incrementó sus niveles de audiencia, la más poderosa. Y ni hablemos de las críticas, de las nominaciones ni de los premios. Estamos ante algo importante y por si esto no fuera suficiente como para recomendárselo, esta quinta temporada va a ser la última de todo este concepto. Así que prepárese para lo mejor y para lo peor, prepárese para muchas y muy buenas semanas de acción y aventuras. Y es que, independientemente de todos los análisis que podamos hacer de esta emisión (además de sus novelas, que son geniales), “Dexter” es una magnífica serie para emocionarse, para vibrar, para temblar. No le pide nada a ninguna de las mejores películas de la cartelera. Yo la adoro porque sus libretos está perfectamente estructurados y porque Michael C. Hall (“Six feet under”), el actor que le da vida a Dexter, da cátedra en cada una de sus escenas. Es increíble la manera como este señor, con una sola mirada, es capaz de contagiarnos de todos sus conflictos, de todas sus contradicciones y, en el caso de esta temporada, del inmenso “shock” que está sufriendo. ¿Cómo asimilas un fracaso cuando creer que ya lo había conseguido todo? ¿Cómo sales adelante cuando has perdido lo único valioso que tenías en la vida? ¿Cómo se supone que te debes comportar? ¿Qué es lo que todo el mundo espera que digas? ¿Qué sigue? ¿Sigue algo? ¿Puede seguir? Está fuerte. Por favor, luche por ver toda la quinta y última temporada de “Dexter” a partir de este domingo por Cityvibe. Se va a quedar con la boca abierta y se va a acordar de muchas cosas que está pasando a nuestro alrededor. Se lo garantizo.


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