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ENTRE BESOS, MADRES E HIDRATACIONES

EL POZO DE LOS DESEOS REPRIMIDOS POR ÁLVARO CUEVA ENTRE BESOS, MADRES E HIDRATACIONES La semana pasada ocurrió algo verdaderamente vergonzoso para nuestro país: alguien cortó una escena fundamental de “La reina del sur”. Y digo alguien porque no creo que la Secretaría de Gobernación le haya ordenado a Televisa que atentara contra los derechos autorales de esa obra y la mutilara. Más bien tengo la impresión de que esto viene de adentro de Televisa, de alguien con muy poco criterio. Le explico: en cierto momento de los capítulos de la semanas pasada de “La reina del sur”, Teresa Mendoza (Kate del Castillo) termina haciéndose muy amiga, en la cárcel, de una española que, entre otras peculiaridades, es bisexual. Y pues esta señora quiere con Teresa y después de una borrachera le da un besito en los labios. Ojo, dije besito. Ni le metió la lengua, ni le agarró los pezones ni acabó revolcándose con ella. Fue un besito, un vil besito sin chiste, y lo más divertido es que la reacción de Teresa fue supermadura y, contrariamente a lo que cualquiera hubiera esperado, se aventó un muy buen parlamento en el que le dijo a su amiga que a ella no le gustaban las mujeres. Punto. No pasó a mayores. ¿Y qué hicieron los señores de Televisa? Cortaron el beso. ¿Por qué? No sé, a lo mejor odian a las bisexuales, detestan a las lesbianas o piensan que las mujeres de México son débiles mentales y que por el simple hecho de ver esa escena van a cambiar de orientación sexual y se van a agarrar a besos a la primera chava que les pase por enfrente. Y ni modo de decir que es porque se trata de televisión abierta o por el horario porque en las telenovelas de Argos-Cadenatres, que se transmiten más temprano, hemos visto escenas de sexo explícito de hombres con hombres y de mujeres con mujeres. ¿Por qué Argos-Cadenatres sí pueden pasar algo así y Televisa, no? Por eso le sigo que esto no viene del gobierno, esto tiene que ser una cuestión interna que se tiene que discutir porque es humillante que alguien decida lo que podemos y lo que no podemos ver y porque, para la difusión de escenas perversas, Televisa se pinta sola. Yo todavía estoy esperando la reacción de la prensa extranjera, de las organizaciones dedicadas a defender los derechos de los niños o incluso de varias instancias superiores a los atentados contra la dignidad infantil que usted y yo hemos visto en las últimas semanas en títulos como “Pequeños gigantes” y “Sabadazo”. ¿Por qué impedir un beso en “La reina del sur” y permitir, por ejemplo, que un niño se encuere o que cante temas para adultos? ¡Por qué! Por eso le digo, aquí está pasando algo vergonzoso no sólo para el canal Galavisión, es algo que habla muy mal de nosotros como país, más o menos como el cuento de la hidratación en los partidos de futbol. No necesito explicárselo porque no se ha hablado de otra cosa en la fuente deportiva en los últimos días. México, por sus pistolas, decidió cambiar las reglas del soccer para beneficiar a las televisoras con el pretexto de que los jugadores necesitan períodos de “hidratación” durante los partidos. ¡Hidratación en los partidos nocturnos! ¡Hidratación cuando acaba de llover! ¿Así o más chafa? ¿Así o más descarado? ¿Qué opina la FIFA de esto? ¿Qué opina usted como espectador? ¿Qué opinan los jugadores como deportistas? ¿Por qué lo permitimos? Entre más veo esta clase de situaciones en algo tan aparentemente intrascendente como la televisión, más claro me queda por qué en México pasan tantas cosas tan delicadas sin que nadie reciba su castigo. Y para muestra basta un botón: los especiales que se transmitieron el fin de semana pasado en El Canal de las Estrellas y Azteca 13 sobre el Día de las Madres. ¿Eran homenajes o burlas? ¿Los vio? Televisa se inventó una especie de “Picardía mexicana”, pero en pobre, donde varias personas le cambiaban la letras a diferentes éxitos musicales para cantárselos a sus mamás con el único fin de… ¡Hacerlas llorar! ¿Y Azteca? ¿Qué hizo Azteca? Una edición especial de “Reina por un día” donde las sacrosantas madrecitas de este país jugaron a “Móntate al macho” en el peor estilo de “Muévete”. ¿Y quién dijo algo? Nadie. ¿Y a quién se le hizo una falta de respeto? A nadie. Ya ve, a los mexicanos nos gusta que nos pisoteen, nos gusta que abusen de nosotros, que nos vean la cara. Por eso nos pasa lo que nos pasa. Por eso nos va como nos va. La televisión educa, la televisión nos marca. ¿Sabe qué canal sí se preocupó por ofrecernos unos magníficos programas especiales a raíz del Día de las Madres? NatGeo. Qué producciones tan más maravillosas, tan más bien perfiladas y tan más dignas. ¡Y con la voz de Martha Debayle! Me refiero a “En el vientre materno” y especialmente a “En el vientre materno: partos milagrosos”. Si no los vio, busque las repeticiones porque aquí no hay vergüenzas, censura ni hidrataciones. Hay calidad. ¿O usted qué opina?


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